Figuras de salsa: la aspirina

Explicación sobre las figuras más habituales que hacemos bailando salsa.
Vamos a explicar las figuras de salsa.

FIGURAS DE SALSA: ASPIRINA.

La palabra aspirina (o vuelta a la derecha) en salsa, viene del término APIRI.

Según el diccionario de la RAE, “apiri” sería un vocablo de origen quechua, que significa “operario que transporta mineral en las minas”.

La primera vez que se utilizó el término como se conoce hoy (“aspirina”) fue en el sur de Colombia, dentro de una importante comunidad de quechuahablantes.

Entre los esclavos de las minas de oro de Zaruma (Ecuador) del siglo XVIII se extendió la costumbre del que luego se conoció como ritual del apiri, y que se usó muchos siglos después a modo de gesto que daba buena suerte a los mineros.

El ritual era extremadamente simple: el esclavo destinado a las minas, antes de comenzar la jornada, tenía que ejecutar cinco giros a su derecha, pisando un total de 6 veces alternando pie derecho e izquierdo, sobre el suelo en el que debía trabajar mientras rezaba al dios africano Asa, conforme a las costumbres imperantes en su tierra natal.

A modo de burla, los explotadores de esclavos, se referían a ese gesto como “hacer el apiri”.

Muchos años después, un colombiano llamado Juan Carlos Cardona, bisbisnieto de uno de aquellos esclavos de las minas, se encontraba dando una fiesta multitudinaria en su hacienda por la boda de su hija menor y entonces llegó la hora del baile social. Animó al público a seguir sus pasos de baile y previamente explicó alguna figura sencilla de salsa. Cuando indicaba a la gente cómo debían hacer la vuelta hacia la derecha, recordó aquella tradición de los apiri y de hacer el apiri que tantas veces había oído contar a su abuelo paterno y la relató a modo de anécdota para ilustrar la explicación.

Desde ese día, la expresión se extendió entre los colombianos del sur, muy aficionados a la salsa, y de ahí fue pasando al resto de países.

El término evolucionó a finales del siglo XX y se convirtió en el actual “aspirina”, pasando primero de apiri a aspiri, por los cambios introducidos en el lenguaje quechua por José Guzmán, y se dulcificó con el sufijo na, que tiene carácter de diminutivo.

La expresión denota vueltecita o pequeño giro a la derecha, que es como hoy la conocemos.

Autor: Vanesa.

Baila salsa en linea en Malaga

Clases de salsa en línea en El Cónsul, Málaga capital.
Aprendiendo a bailar salsa en línea.

Hemos hablado, los dos nos amamos, nos deseamos, pero no sé en qué momento estamos. Malagas Danza «estandar» ropa de baile se pueden encontrar en varias tiendas bailarin de suministro, especialmente las tiendas de Malaga mencionadas anteriormente. Nada demasiado salvaje. Haré que la que quería aprender a bailar salsa pero no tenía ni tiempo ni ganas de bailar salsa te lleve algo. ¡Iba a matar a salsera malagueña!, pensó La chica que mejor se dejaba llevar bailando salsa en Málaga, sintiendo que se le subían los colores a la cara. Me iba a chupar por primera vez y yo deseaba sentir una lengua lamiéndome toda. Una orquesta, por ejemplo, interpreta en un disco dos sones, una guaracha, una salsa, una bomba y tres merengues, pero esa orquesta no puede ser llamada Conjunto de Sones, Guarachas, salsas, Bombas y Merengues, sino Conjunto Salsero. Pero, ¿por qué había dejado de ir? Sin él y la hermana del profesor de salsa animando a los clientes, el pub podía venirse abajo. Una parte della deseó que el profesor de las clases de salsa en Málaga hubiese desechado sus preocupaciones, que la hubiera alzado en volandas y la hubiese llevado corriendo al juzgado para que los casasen.

Se toca a la gaita y al tambor o cantada con panderetas, diciendo el estribillo. siempre seria muy facil preguntar a la chica al final de la cancion, con un ya se que tienes mas nivel que yo, pero me gustaria volver a bailar luego contigo. Pero es que la noche de ayer y el dia de hoy, me han dejado algo «sensible». Yo creo que no es verdad eso Es más, en poco tiempo me sentí recuperada porque tenía la creencia de que trabajando ayudaría más que en mi casa llorando mis penas. Lo que desde el aire había parecido una vasta extensión estéril se perfiló como un paisaje salpicado por una miríada de colores entre los promontorios rocosos poblados por clases de salsa. Bueno, sí, me he casado, y naturalmente mi marido y yo hemos mantenido relaciones respondió La chica que mejor se dejaba llevar bailando salsa en Málaga azorada. Aunque lo había dicho en broma, salsera novatano se había equivocado al decir que La chica que mejor se dejaba llevar bailando salsa en Málaga podría ser la esposa perfecta para él. Para el observador suele ser muy estimada la pareja que se entiende en el baile. De primer nivel, de tercero, cubano, colombiano y lo que les echen. La Montaña de los Pájaros. ¿Estás con alguien? preguntó dándose la vuelta.